La sal, enemiga de guías y tornillos
En los edificios de primera línea y en los que quedan a pocas calles del mar, la brisa deposita una fina capa de sal sobre las persianas. Con el tiempo, esa sal endurece el paso del paño por las guías, oxida los tornillos que las sujetan a la fachada y ataca los ejes y soportes metálicos dentro del cajón. La persiana empieza a costar, luego chirría y un día se queda a medio camino.
Por eso, en la Albufereta, además de reparar la avería concreta, limpiamos las guías, retiramos restos de sal y arena y lubricamos con productos que no atraen el polvo. Si hay tornillería oxidada, la sustituimos por otra de acero inoxidable. Es un mantenimiento sencillo que alarga mucho la vida de una persiana junto al mar.
Viento de levante y lamas sueltas
Cuando el levante sopla fuerte, las persianas que quedan a medio bajar vibran y golpean contra las guías. Si una lama ya estaba tocada, puede soltarse o partirse, y una persiana que golpea toda la noche no deja descansar a nadie en el edificio. Son avisos que atendemos de madrugada, porque una lama suelta con viento puede acabar desencajando el paño entero.
Nuestro consejo para los días de viento es sencillo: bajar la persiana del todo o subirla del todo, nunca dejarla a media altura. Y si ya golpea o una lama se ha soltado, no intente sujetarla asomándose al balcón: llámenos y la aseguramos nosotros.
Pisos de temporada y persianas que pasan meses quietas
En la Albufereta hay pisos que se usan sobre todo en verano o en fines de semana, y sus persianas pasan largas temporadas bajadas. Al volver, es habitual encontrarlas duras, con la cinta rígida o con un motor que no arranca a la primera. Si es su caso, no las fuerce el primer día: una revisión a tiempo evita que una persiana parada acabe convertida en una persiana rota.
Podemos revisar todas las persianas del piso antes de su llegada o en cuanto llegue, y también dejarlas preparadas antes de cerrarlo por una temporada. Si el piso es de alquiler vacacional, coordinamos la visita con usted o con la persona que se encarga de él.